“… la cualidad específica de la desesperación es exactamente ésta: no tener conciencia de ser desesperación” Søren Kierkegaard

Con esa cita empieza la novela de Walker Percy “The Moviegoer”. El prota, Jack “Binx” Bolling, me recuerda a Arturo Bandini, el personaje de John Fante. Ambos personajes describen al varón adulto que no sabe muy bien qué coño tiene que hacer.

Veo en las secciones de cultura de la prensa on-line (la que todavía se puede leer sin pagar) cierta eclosión de novelas o relatos de la escena “indie” patria de la primera y segunda década del siglo. La que me tocó vivir a mí. En el mejor de los casos, se tratan de crónicas-venganza que describen los intereses comerciales más bajos de ciertos personajes y promotores de eventos, como si esto no fuera un producto más sometido a las reglas del mercado y al engaño de la mercadotecnia.

Hay también algún relato de “tontilona” que ahora se siente manipulada y agradecida a la generación venidera por haberle demostrado que no era falta de juicio ni de virtud su puterío, si no que simplemente, aquella era una dinámica muy patriarcal.

En fin, da un poco de pereza. Uno que, más o menos, vivió aquella época, no se siente muy identificado con ninguna de esas historias. Alguno llega a sostener que aquella escena era de gente esencialmente tímida que utilizaban la música -intensa, en el mejor de los casos- y el alcohol para deshinibirse. Lo de la timidez, podría llegar a aceptarlo, pero ni eso.

Hasta la fecha, creo que lo mejor que se ha hecho para describirla son las dos pelis Terrence Malick, Knight of Cups y Song to Song. Malick, un viejuno.

La diferencia entre Bandini, Binx y los de mi generación, es que los primeros, al menos tienen sus epifanías que les permiten encarar el resto de su vida con cierto sentido, al menos tienen la intuición de haber encontrado o estar más cerca de identificar su “ikigai”. En cambio, los de mi generación, están bastante perdidos. Atrapados entre los “boomers” con renta disponible y los taraos que vienen después, compartiendo piso con algún cutre empobrecido, en algún trabajo chorra y sin perspectivas, e intentando rascar en Tinder con alguna panchita, ya que las locales, están a otra cosa. Un master “pagao” en desesperación.

¿Quieres seguir por el camino antiguo que recorrieron los hombres perversos?

Est totalitaire toute société où le bouc émissaire réassume son rôle immémorial d’instaurateur et de restaurateur de transcendance, mais dans un climat trop influencé par le savoir biblique et chrétien – le savoir précisément de ce qu’est un bouc émissaire por ressusciter vraiment l’illusion des amis de Job et de tous ceux qui croient vivre dans un univers sans défaut. Les amis décrivent naïvemement cet univers régi par une justice infaillible, univers sans doute atrocement cruel, mais, sans tomber dans le néo-primitivisme, on peut admettre que l’inébranlable conviction de ceux qui l’habitaient lui conférait une espèce d’innocence et de fraîcheur dont les étouffantes parodies totalitaires sont depourvues.
L’exigence de perfection absolue pourrait bien être le point commun entre la société des «amis» et les sociétés totalitaires actuelles. Devant des imperfections trop évidentes pour être niées, devant tout ce qui se refuse trop visiblement à fonctionner correctement, la réaction totalitaire n’est jamais d’abord pragmatique mais judiciaire. Pour aboutir à dessolutions concrètes, l’état d’esprit le plus fécond consiste à penser qu’il n’y a peut-être pas de «coupable». Pour apprendre à guérir la peste, il faut d’abord renoncer aux oracles de Laïos, renoncer à la chasse au bouc émissaire. Les univers totalitaires renoncent à ce renoncement. Ils réintègrent à leur insu, au nom du «progrès», l’univers mental admirablement défini par Eliphaz:

Souviens-toi : quel est l’innocent qui a péri?
Où donc as-tu vu des justes exterminés?

Je parle d’experience: ce qui labourent l’iniquité
et sèment l’affliction les moissonent.
Sous l’haliene de Dieu ils périssent,
au souffle de sa colère ils sont anéntis (4, 7-9)

On comprend sans peine pourquoi les trois amis pensent comme ils le font. Ils ont toujours participé aux affaires dont parle Eliphaz du côté des lyncheurs, du côté de la communauté. Les Justes sont ceux qui ne se font jamais lyncher et qui finissent leur existence aussi bien qu’ils l’ont commencée.
Ceux qui se font lyncher, en règle générale, ne sont pas là pour en parler: cela précisément fait des discours de Job une exception extraordinaire et une abomination pour tout un univers qui ne peut voir dans ses plantes qu’une subversion impardonnable de l’idée même de justice divine.
Aux yeux des amis, tant qu’il n’y a pas de Job pour troubler le jeu du processus victimaire, tout est forcément pour le mieux dans le meilleur des mondes. La vengeance divine pourchasse toujours les autres; seuls les méchants, de toute évidence, se font piétiner par la foule. Dans ces conditions, n’est-il pas naturel de penser que le monde est extrêmement bien fait?
Ceux que le mécanisme du bouc émissaire enveloppe et persuade entièrement vivent das un monde toujours conforme aux exigences de la Justice. Si, momentanément, ce monde cesse d’être juste, tôt ou tard le processus victimaire interviendra pour le rétablir dans sa perfection. Les amis constatent bien cela dans le cas de Job, comme le narrateur du Psaume 73. Les armées célestes sont parfois un peu lentes à se mettre en route mais, une fois qu’elles s’ébranlent, le compte des malandrins est vite réglé. Toujours, en fin de compte, les bons et les méchants reçoivent du dieu ce qu’ilsméritent en ce bas monde. C’est la très puissante idée de la rétribution: aspect essentiel de tout système de représentation mythologique.

«La route antique des hommes pervers» René Girard, Grasset 1985, pp. 140-141

El desierto de los tártaros

Giovanni Drogo contemplaba desde la muralla de la fortaleza Bastianni cómo avanzaba la construcción de la carretera de la que, algún día, acaso se sirvan los invasores del Norte para atacar su república. Giovanni ya tiene 34 años. Aún le quedan unos cuantos años para pasar a la reserva y sigue esperando su momento de gloria.

Recientemente ha recibido una carta de su madre en la que habla de la posibilidad de cambiar de destino gracias a la intercesión de su tío. Ante la perspectiva de un nuevo destino lejos de la fortaleza siente vértigo. Ya conoce todos los recovecos de la fortaleza y a todo el contingente del cuartel. Los conoce tan bien cómo las grietas que había en el techo de su dormitorio en la casa en la que pasó su infancia y que repasaba todas las noches antes de dormir. Contemplar día tras día el amanecer y la puesta de sol desde la fortaleza se ha convertido en un ritual. Aunque sigue albergando la esperanza de que la invasión se produzca, en su fuero interno no deja de cuestionarse si realmente no está perdiendo el tiempo.

Películas

La semana pasada empecé las vacaciones. Dado que por circunstancias ajenas a mi voluntad no he podido traerme a mi retiro estival en Poitou-Charentes los libros que tenía previstos, estoy supliendo su falta con películas de todas las plataformas habidas y por haber. Sigue un listado cronológico, que iré actualizando:

1. 1917 – Sam Mendes (Amazon Prime Video)
Ni fú ni fá. Un homenaje del director a su abuelo.

2. No country for old men – Hermanos Coen (Amazon Prime Video)
Es una buena adaptación de la novela homónima. Ya la vi en su momento y creo que envejece bien.

3. Overlord – Julius Avery (Amazon Prime Video)
Fui víctima del algoritmo de Amazon, pero es entretenida.

4. Lost in Translation – Sofia Coppola (Amazon Prime Video)
Había visto hace poco la que estrenó en Apple TV, y tenía ésta pendiente de ver. “”For relaxing times, make it a Suntory time”.

5. Without Remorse – Stefano Solima (Amazon Prime Video)
Entretenida. La típica historia de venganza con Navy Seals por encima del bien y del mal.

6. Dersu Uzala – Akira Kurosawa (Amazon Prime Video)
Una película preciosa.

7. Sorcerer – William Friedkin (Filmin)
Re-make muy notable del Salario del miedo.

8. The Stagecoah – John Ford (Amazon Prime Video)
Un verano sin westerns clásicos no es verano.

9. Boss level – Joe Carnahan (Amazon Prime Video)
Entretenida.

10. King of New York – Abel Ferrara (Filmin)
Christopher Walken sale de la cárcel y la lía.

11. The killing of a Chinese bookie – John Cassavetes (Filmin)
Cosmo Vitelli se mete en un lío.

12. Carlito’s way – Brian de Palma (Filmin)
Carlito sale de la cárcel, es un hombre nuevo…

13. Danger Close – Kriv Stenders (Amazon Prime Video)
De como el Vietcong casi se pasa por la piedra a los Aussies. Recomendación del algoritmo, entretenida, pero nada del otro mundo.

14. Segunda temporada de Modern Love – John Carney (Amazon Prime Video)
Hay algún episodio muy bien hecho, pero vamos.

15. The Long Goodnight Kiss – Renny Harlin (Amazon Prime Video)
Quintaesencia del cine noventero. Con homenaje a The Long Goodbye de Altman.

Poema a una joven madre

José Luis de la Cuesta «Cosas que me has contado» Los Papeles del Sitio, Sevilla, 2015

Joven mamá,
no es solo que comparta con Quintana
la opinión de que lo mejor de los bebés
son sus madres.
Ni ese vestido que llevas
rezagado del verano.
Ni la influencia en mi generación
de las comedias americanas para adolescentes.
Ni el joven amor que derramas sobre tu baby.

Joven mamá,
si hoy te miro ensimismado,
es porque me recuerdas a las mujeres celtas.
Cautivas que, según Maurois,
tras las invasiones germánicas,
lograron legar a la lengua de Inglaterra
su pequeño ajuar de palabras domésticas,
como kradle, cradle, cuna.

Joven mamá,
en medio de esta invasión bárbara
de palabras ideologizadas,
en medio de esa persecución
contra eso – no sé el qué-
que representas y ellos odian,
disculpa si se me cae la baba
cuando le dices a tu niño
que no tire el sonajero.
Sonajero.
Que no salte de la cuna.
Cuna.

8 de enero de 2021. Avant 08199.

Tormenta Filomena. Dos sueños.

El autor comenzaba el segundo curso de un programa de postgrado en administración de empresas en una prestigiosa escuela de negocios en Madrid. Se había desplazado allí en el Avant 34078 de las 8:11. Las clases discurrían con normalidad (una sesión sobre análisis y tratamiento de datos-correlación y regresión lineal-, dos sobre estrategia corporativa y otra sobre el nuevo escenario tras la pandemia y estrategias de marketing). A mediodía, los responsables de la escuela comunicaron que se cancelaban las clases del día siguiente por las perspectivas meteorológicas. Al comenzar la última sesión anunciaron que se suspendía para poder abandonar el lugar lo antes posible ante el previsible caos circulatorio.

La esposa del autor se encontraba en la última semana de gestación de una niña. Por lo que el autor tras comprobar que, aparentemente, los servicios de RENFE no estaban afectados por la tormenta, procedió a adelantar su billete de regreso a casa. Un compañero de curso se ofreció a acercar al autor a la estación de Chamartín en su SUV desde el campus.

– “Pedro, no hace falta, es mejor que me acerques hasta tu casa y me voy en Metro a la estación.”

Caso omiso. La buena voluntad del compañero, hizo que fuera imposible llegar a la estación y debieron abandonar su vehículo en algún punto cercano a las Cuatro Torres.

Con cierto retraso anunciaron por la megafonía de la estación que el AVANT 08199 de las 19.25 estaba en el andén 20. El autor se sentó en el asiento 109 del coche 3 a las 19.22. Apenas dos minutos después, fruto del cansancio y de cierto estrés provocado por el trayecto con su compañero, quedó profundamente dormido.

Sueño #1

Viajaba a 2046 (…de vez en cuando, un tren misterioso parte rumbo a 2046. Todos los pasajeros que se dirigen a ese lugar, tienen el mismo objetivo: quieren recuperar la memoria perdida, pues en 2046 nunca cambia nada. Nadie sabe realmente si eso es cierto…) y no tenía intención de volver. Pasaba el trayecto pensando en esos versos de Quintana:

As coisas que não conseguem ser olvidadas
continuam acontecendo.
Sentimo-las como da primeira vez,
sentimo-las fora do tempo,
nesse mundo do sempre
onde as datas não datam.
Só no mundo do nunca existem lápides…

* * *

A las 19:40, el autor se despertó con las voces apresuradas del revisor, que iba hablando con “León”- donde está el centro de control de la alta velocidad española- porque la “unidad” estaba averiada. Por suerte, el tren no se había desplazado más de 200 metros desde la salida. Pidieron al pasaje que regresara a la estación y esperara al AVE de las 20.25, donde se les recolocaría. Mientras Filomena arreciaba.
A las 20.33 el autor se sentó en el coche 5, plaza 62 del AVE de las 20.25. Al poco volvió a quedarse dormido.

Sueño #2

Resultó que a la altura de Carbonero el Mayor el tren quedó atrapado en la nevada. Al principio el ánimo del pasaje era bueno. Conforme pasaban las horas, empezó a cundir el nerviosismo y la preocupación por qué haríamos para sobrevivir hasta que la UME pudiera venir a rescatarnos. Pronto se hizo evidente que tardarían al menos dos días. No había vituallas en el tren, dado que con las medidas por la pandemia el servicio de cafetería estaba suspendido. El pasaje puso en común la comida disponible: apenas una bolsa de chaskis y unos sándwiches del Rodilla con un aspecto manifiestamente mejorable. Se improvisaron lámparas con los botes de gel hidroalcohólico.
Se organizó una votación: en caso de necesidad, todo el mundo convino que sería aceptable recurrir a la antropofagia para que la mayor parte del pasaje pudiera sobrevivir. Almudena, una joven funcionaria entrada en carnes, fue elegida por mayoría simple en segunda ronda.

Una cena hace 11 años

Bastó un risotto de setas y una butifarra con patatas “al caliu”.

Aniversario Vol. 1

Nosotros que esperábamos de un verso
lo que los marineros del océano,
nosotros que pensábamos que un día
y después fueron meses, años, décadas,
nosotros tan seguros de que haríamos
el amor y luego tantas cosas
aquí estamos, ya ves, después de todo,
bajando la basura, acostando a los críos,
apurando los días como si fueran vino,
pensando que el futuro es un sombrero
que a buen seguro nos quedará grande.
Aquí estamos, ya ves, quién nos lo iba a decir
que la vida era esto y que nosotros
íbamos a pasar de la pareja al póker
sin tan siquiera haber marcado la baraja.
Nosotros que esperábamos de un verso
lo que los marineros del océano
seguimos desaguando este barco inestable
sin llegar a buen puerto, pero quién
necesita pisar la tierra firme
pudiendo naufragar aquí contigo.

de “Una extraña ciencia”, Rodríguez, J. Hiperión 2019.