
Lo leí hace unos meses, así que lo que sigue son las pocas cosas que recuerdo del libro. Se trata de una biografía profesional del General Mattis que abarca una buena cantidad de años y sucesos recientes que han marcado el devenir del mundo: desde la guerra del Golfo hasta su última etapa como Secretario de Defensa durante el gobierno de Trump.
Llama la atención como el espíritu “marine” impregna su forma de actuar y de ejercer autoridad. Los “marines” según él, se caracterizan por ser una fuerza polivalente en la que prima, sobre cualquier otra característica, la iniciativa para llevar a cabo cualquier misión. Así, resulta muy interesante cómo configura la gestión de las tropas: cree que el papel del líder debe limitarse a definir brevemente la misión, y a partir de ahí, dejar actuar al personal según su leal saber y entender para lograr el objetivo propuesto. Tesis que me parece extrapolable a organizaciones empresariales, y que debería extenderse en ese ámbito.
Desde un punto de vista estratégico, adopta el modelo desarrollado por el teórico de la fuerza aérea americana John Boyd, el bucle OODA (Observe – Orient Decide – Act). Su objetivo consiste en romper el ciclo de toma decisiones del enemigo, de ahí su obsesión con el tempo, que considera fundamental para ello y que tan bien reflejaba aquella serie de la HBO sobre la invasion de Irak que produjo el gañan de David Simon.
Es interesante el relato que hace sobre cómo se pergeñó la invasión de Afganistán, a la que caracteriza como una operación anfibia (pues las tropas que invadieron el país partieron de la cubierta de un buque de guerra en el mar de Arabia).
Son numerosas las citas a precedentes históricos de los que trata de extraer lecciones útiles. No extraña en absoluto, pues, que tomara muy en cuenta los escritos de T.E. Lawrence, fundamentalmente Los Siete Pilares de la Sabiduría y de Jean Larteguy para caracterizar el movimiento insurgente, y sensu contrario, establecer los criterios y doctrina contrainsurgente.
En resumidas cuentas, parece un hombre sensato. Simpatizo con él. En el libro viene un anejo con una lista de obras literarias que considera indispensables. Curiosamente, he leído una parte sustancial de ellas. Su opinión sobre la OTAN y sobre la política exterior también es muy interesante, es la visión Yankee por definición. Contrasta con este magnífico artículo de Fernando del Pino.
Me pregunto si se habrá manifestado respecto de la invasión rusa de Ucrania (y lo ha hecho). Desde luego, tras leer el libro, parece bastante claro lo que opina de la salida de Afganistán, aunque fuera en un momento posterior a la publicación del libro (en el que Biden queda como un panoli con una agenda propia, si no recuerdo mal). Me figuro que tiene que sentar a cuerno quemado que una panda de subnormales hagan vano el sacrificio de muchos jóvenes.
No better friend, no worse enemy
Mattis parafraseando a Lucio Cornelio Sila