Algunos escolios al hilo del sinfinamiento

Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a Nicolás Gómez Dávila.

Mientras más graves sean los problemas, mayor es el número de ineptos que la democracia llama a resolverlos.

Al vulgo no le importa ser, sino creerse, libre. Lo que mutile su libertad no lo alarma, si no se lo dicen.

Los pesimistas profetizan un futuro de escombros, pero los profetas optimistas son aún más espeluznantes anunciando la ciudad futura donde moran, en colmenas intactas, la vileza y el tedio.

Reformar la sociedad por medio de leyes es el sueño del ciudadano incauto y el preámbulo discreto de toda tiranía. La ley es forma jurídica de la costumbre o atropello a la libertad.

El miedo es el motor secreto de las empresas de este siglo.

El imbécil no descubre la radical miseria de nuestra condición sino cuando está enfermo, pobre, o viejo.

Tintin et les Picaros (1976) © Hergé

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