El veloz murciélago hindú…

era sospechoso de portar el SARS-COV-2, comía feliz cardillo y kiwi.

“La locura de Almayer” es la primera novela que publicó Joseph Conrad. Tomo prestado el nombre de la novela y de su protagonista para esta modesta aventura. No existe una identificación entre el personaje, la historia y yo mismo, simplemente: necesito un alter ego.

Podría haber escogido algún otro seudónimo por ejemplo, “Mandrizábal”. Mandrizábal es el nomen gentilicium de una familia mítica que surgió del cruce de un vascón con un mandril cuya romanización se cree que tuvo lugar en algún momento del siglo I de nuestro Señor. De esta estirpe surgió un personaje de mi infancia, que traíamos a la vida mi hermano mayor y yo para hacer el burro. Mandrizábal estaba hecho de otra pasta: podía abrirse la crisma y no derramar una sola lágrima.

No tengo, tampoco, ninguna pretensión literaria. Esto es un puro pasatiempo dado el confinamiento forzoso al que estamos sometidos. Para un lobo y su familia, esta situación resulta muy molesta: el lobo es un animal salvaje que necesita libertad ambulatoria como el comer.

Hace muchos años, según sostienen ciertas teorías de la ciencia prehistórica, algunos miembros de nuestra especie descubrieron la verdad detrás del refrán “quién a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”. El árbol eran esos grupos de seres bipedestantes y omnívoros, que debido a su alimentación a base de proteínas animales, desarrollaron una capacidad cognitiva sin par en la Naturaleza. Hoy, están cretinizados, con toda probabilidad, por un proceso de involución que llaman “veganismo”.

Los tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-[…]-tataranietos de aquellos cánidos traidores constituyen hoy un poderoso lobby con influencias que llegan hasta las más altas esferas del poder: el club Bilderberg, la Fundación Bill & Melinda Gates, o la Dirección General de Derechos de los Animales (sic). Véase:

Fuente: https://twitter.com/policia/status/1239237065860091906/photo/1

¿Es que nadie piensa en los lobeznos?

En fín. Siempre podemos consolarnos con un poco de música.

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